Guanahacabibes
Terrazas Marinas: Sur de GuanahacabibesLa Península de Guanahacabibes, en el extremo más occidental de Cuba, es una de las áreas protegidas mejor conservadas del país. Fue declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera. Aquí hay unos 15 kilómetros de playas, alternando con acantilados de hasta 20 metros de alto. Hay alrededor de 40 puntos de buceo con excelente calidad, un sinnúmero de aves reportadas; así como otros muchos valores que hacen de esta zona un sitio privilegiado para la observación de la flora y la fauna, tanto terrestre como marina.
Supervivencia:
Perderse en Guanahacabibes es bien difícil. Pero si llegáramos a extraviarnos es conveniente caminar en dirección opuesta a la costa hasta encontrar una carretera o terraplén y a partir de ahí disponernos a caminar en cualquier dirección hasta encontrar alguien que nos pueda ayudar.
El clima predominante aquí es tropical con una fuerte influencia marítima. Lluvias moderadas durante casi un tercio del año. Por estar expuesta entre el Golfo de México y las cálidas aguas del Mar Caribe, la zona es propensa a sufrir los huracanes con cierta severidad.
Lo más relevante de Guanahacabibes pueden ser la diversidad y riqueza de la vida marina y de la avifauna. Hay aquí arrecifes coralinos muy bien conservados gracias a estrictas regulaciones medioambientales. Por esta razón muchas playas son escogidas por diferentes especies de tortugas marinas para desovar.
IguanaAbundan también varios endémicos como jutias (Capromys sp.), iguanas (Cyclura nubila) y majá de Santa María (Epicrates angullifer); además de otros vertebrados e invertebrados. Los venados (Odocoileus virginianus) se ven aquí más fácilmente que en otros de sus hábitats. Mosquitos y jejenes pueden ser una molestia.
Predominan bosques semideciduos, junto con franjas de bosques siempreverdes y manglares al norte. En tanto que al sur se observan matorrales xeromorfos y complejos de vegetación de costa arenosa. Muy carismáticas resultan las orquídeas como la Cyrtopodium punctatum, una de las de mayor tamaño en Cuba y la Harricella filiformis por carecer de hojas y su reducida talla.
Sijú CotuntoEsta es una zona con gran abundancia de aves, tanto residentes como migratorias. Aquí se ve con relativa facilidad el Zunzuncito (Mellisuga helenae), el ave más pequeña del mundo y endémica de Cuba. También abundan otros endémicos como el Tocororo (Priotelus temnurus), Cartacuba (Todus multicolor), Paloma Perdiz (Starnoenas cyanocephala), Sijú Platanero (Glaucidium siju), Sijú Cotunto (Gymnoglaux lawrenci) y la Bijirita Chillina (Teretistris fernandinae); además de una larga lista de residentes.
El Faro Roncali, en el extremo más occidental de la península, está en uno de los corredores utilizados por más de 50 especies de aves en su migración. Con la entrada de los primeros frentes fríos es incontable el número de ellas que llegan y en las noches muchas caen exhaustas atraídas por la luz del faro y chocando contra los cristales.
Por la lejanía a otros polos turísticos y restricciones medioambientales, las opciones de alojamiento son aquí limitadas a los hoteles María La Gorda y Cabo San Antonio, y al camping Las Tumbas.
Hotel María La Gorda***
Este es un hotel 3 estrellas básico con una bella playa y en un entorno envidiable. Si nuestro nivel de exigencias no es muy elevado podemos estar una semana disfrutando de los fondos marinos y la naturaleza de la zona y no tendremos quejas de los servicios.
Villa Cabo San Antonio***
Recientemente construido es también un sitio agradable para estar. El personal es muy amable, aunque a veces pudiera faltarles algo de entrenamiento, lo que es compensado por sus deseos de atendernos bien.
Camping Las Tumbas
Al igual que el resto de los campismos, es la oferta de alojamiento más al alcance del bolsillo de los cubanos. Su lejanía y las restricciones para acceder al parque hacen muy difícil llegar por nuestra cuenta al camping y se recomienda hacer la reserva antes, pero en el verano pueden agotarse las capacidades muy pronto.
La costa norte de Guanahacabibes se va hundiendo en el mar, mientras que la costa sur va emergiendo. Por eso las playas y los acantilados dan al sur y las zonas bajas y pantanosas al norte. En el resto de la Isla de Cuba ocurre lo contrario.


