En Cuba se comienzan a explorar las cuevas de manera sistemática y con interés científico a partir de 1940, cuando es fundada la Sociedad Espeleológica de Cuba. Progresivamente se fueron sumando más aficionados hasta llegar a fundar grupos espeleológicos en todas las provincias del país. Esta es la actividad en la Naturaleza que de forma organizada reúne más aficionados en la isla. Este auge de la espeleología está dado por la gran cantidad de cuevas que hay a todo lo largo y ancho del archipiélago cubano. Los espeleólogos comparan a Cuba con un enorme queso todo agujereado, con una increíble diversidad de cavernas que cubren las expectativas de los más exigentes espeleólogos. En Cuba, y en particular en las provincias de Matanzas y Pinar del Río, las cavernas tienen una belleza especial. Sin embargo las cristalizaciones que adornan el paisaje subterráneo son muy diferentes en ambas regiones. Tampoco existe relación entre las aguas que dieron origen a las cavidades de estas dos zonas del país, además de que las rocas donde han sido cavadas datan de épocas muy distantes unas de otras. Mientras que las cuevas matanceras se caracterizan por ser "agujeros" en el suelo de las extensas llanuras, en Pinar del Río por lo general vemos sus entradas en paredes verticales o casi en la cima de las montañas. En el interior a veces no tenemos muy clara la dirección que toman las galerías en las cuevas de Matanzas, pues en muchas ocasiones han sido formadas por la unión de varios salones irregulares creando cavidades en cualquier dirección que constituyen laberintos indescriptibles; tal vez el ejemplo más claro sea la cueva "Santa Catalina". En Pinar del Río es otra la disposición espacial de las galerías, el agua aprovechó las enormes fallas y grietas de la roca caliza para disolverla y crear túneles rectos que al interconectarse forman inmensas redes de varios kilómetros. Estas cavernas llegan a ser tan largas que para explorarlas hay que hacer campamentos en su interior. Con toda seguridad se puede decir que aún quedan kilómetros de galerías inexploradas, sitios donde el hombre nunca ha llegado. Aunque en las cuevas son las estalactitas y las estalagmitas las formaciones rocosas más conocidas, es infinita la variedad de formas y colores que allí se encuentran. - Sierra de Los Órganos: Es sin dudas donde hay la mayor cantidad de cavernas en el país. La mayoría de los mogotes están literalmente llenos de cuevas. Muchas de las más bellas del país están en esta sierra. Predominan las cavernas originadas por ríos, alcanzando gran extensión. Son por lo general amplias y relativamente fáciles de explorar. Los pasos más complicados son a través de grandes derrumbes, por la dificultad que conlleva sortear sus enormes rocas. Generalmente tienen un sector inferior por donde circula el arroyo que dio origen a la cueva. - Llanura Habana-Matanzas: Predominan cuevas pequeñas formadas por las aguas subterráneas, combinadas a veces con la infiltración del escurrimiento superficial provocado por las lluvias. Esto origina cuevas con entradas verticales que a un nivel desarrollan en el plano horizontal. No suelen tener formaciones secundarias muy vistosas y por lo general terminan en un pequeño lago, parte del acuífero de la zona. - Histoplasmosis: Enfermedad producida por el hongo Histoplasma capsulatum. En Cuba la mayoría de los casos es confundida con una simple gripe. |
- Asegúrate que algún familiar o amigo cercano sepa exactamente la cueva que vas a explorar y su ubicación, así como déjale bien claro tu fecha de regreso. Es la garantía de un rescate a tiempo. - Una de las joyas de la Espeleología cubana es la mundialmente conocida estalagmita de la cueva Martín Infierno, con las dimensiones de un edificio de 20 pisos es la más grande del mundo. Por su tamaño (67m de altura y 30m de diámetro) observarla en su totalidad se vuelve complicado, pues la iluminación que usan los espeleólogos normalmente no es suficiente. Además, está ubicada en un salón al final de la cueva donde se hace necesario el uso de cuerdas. - Las cuevas más grandes de Cuba se abren en los mogotes de la Sierra de Los Órganos. La mayor cartografiada hasta el momento es la Gran Caverna de Santo Tomás (45 km), en Moncada, Viñales. ¿Puedo explorar cualquier cueva por mi cuenta? No. Hay cuevas con acceso restringido porque tienen cierta importancia para la defensa del país. No obstante hay muchas cuevas públicas que se pueden explorar, aunque si no eres miembro de algún grupo espeleológico siempre se recomienda que te asesores con personas con experiencia, ya que la exploración de cuevas es una actividad potencialmente peligrosa.
¿Cómo pudiera incorporarme a algún grupo espeleológico cubano? Normalmente los grupos espeleológicos aceptan de muy buena gana nuevos posibles miembros. Por lo general los candidatos pasan algún tiempo participando en las actividades del grupo hasta que demuestran suficiente interés, aprenden y estrechan lazos de amistad.
Si tienes interés en unirte a algún grupo de la Sociedad Espeleológica de Cuba puedes escribirnos a info@naturexperts.com y te ayudaremos.
¿Hay peligro de contraer alguna enfermedad en las cuevas en Cuba? ¿Hay gases tóxicos en las cuevas cubanas? Siempre existe el riesgo de entrar sin saber a una cueva contaminada con el hongo Histoplasma capsulantum, el cual provoca la histoplasmosis. Si hay síntomas de gripe justo después de haber estado en una cueva, se recomienda ir de inmediato a un doctor.
Los mosquitos, a pesar de ser muy abundantes en algunas zonas y horarios, no suelen portar enfermedades transmisibles.
Si se acampa en la entrada de alguna cueva o nos quedamos en casas de campesinos donde pueda haber roedores, el mayor peligro de enfermedad es la leptospirosis. Pero esta enfermedad es muy fácil de evitar si se mantiene una correcta higiene y no se deja destapada la comida que se vaya a ingerir más tarde. Evitar tomar el agua de los ríos o incluso en casas de campesinos, porque podemos infectarnos con parásitos como la ameba, giardia, etc. La solución es llevar nuestra propia agua embotellada o hervir la que tomemos de las fuentes locales.
Hasta ahora no se han reportado cuevas con gases tóxicos y es muy poco probable que las haya. |


